LENGUAJE TÉCNICO-CIENTÍFICO

– INTRODUCCIÓN

Antes de analizar los rasgos de los dos tipos de lenguaje, hay que distinguir entre el concepto de ciencia y el de tecnología.
Luka Brajnovic define la ciencia como “ todo sistema de conocimiento de un objeto ideal o material determinado, basados sobre principios ciertos y explicados por las causas”. Este sentido incluye las ciencias exactas (Matemáticas), aplicadas (Mecánica) y especulativas (Lingüística).
Por otro lado, la tecnología es una etapa del conocimiento que consiste en la aplicación práctica de la ciencia. Las distintas técnicas se convierten en elementos de verificación de las teorías científicas, y determinan la aparición y el uso de maquinarias e instrumentos para satisfacer las necesidades humanas.
Puesto que la tecnología es la aplicación de la ciencia, es menos especulativa y más cercana a la experiencia del usuario. Esa cercanía queda reflejada en las mínimas diferencias lingüísticas entre una y otra.

– LENGUAJE TÉCNICO Y CIENTÍFICO

Las diferentes especialidades de la ciencia tienen en común el lenguaje científico; sin embargo, consideramos lenguaje técnico el específico de una particular materia científica. Por ejemplo, el vocablo “epiglotis” es un término científico, pero también es un tecnicismo de la Anatomía.
El vocabulario técnico es más concreto y cercano a la experiencia del hablante común, mientras el científico es más abstracto.
Además, el carácter concreto de la técnica se completa con el rasgo de la aplicabilidad. La RAE distingue el texto científico del técnico, porque el primero contiene nociones relativas a las ciencias exactas, naturales, aplicadas y especulativas; el segundo, en cambio, se refiere a las aplicaciones de las ciencias y las artes.
Por último, el lenguaje técnico es espansivo, por tanto se conoce y utiliza más en la lengua común; por el contrario el científico, más restringido, se utiliza entre grupos de personas que dominan las ciencias.

– CARACTERÍSTICAS GENERALES

Los progresos técnicos y científicos que se han producido en los dos últimos siglos han favorecido la aparición del metalenguaje técnico-científico. Esto, a su vez, ha dado lugar a la creación de tecnicismos, es decir, la terminología propia de una determinada profesión, ciencia o materia, con la que se expresa este lenguaje es el elemento que lo diferencia del lenguaje común. La renovación continua de este metalenguaje se debe al cumplimiento de las necesidades que han ido surgiendo en la ciencia y en la técnica industrial y doméstica. Por esta razón, sobre todo en su nivel léxico, este lenguaje se ha hecho familiar y de uso cotidiano para la mayoría de los hablantes. A pesar de esto, la utilización de estos textos se circunscribe principalmente al ámbito de los profesionales.
Los rasgos que distinguen este lenguaje son:

• UNIVERSALIDAD: los investigadores pretenden que sus trabajos se difundan y sean útiles para el usuario común; por eso, es necesario un lenguaje universal, que canalice el contenido lingúístico de los mensajes técnico-científicos. De esta manera, el lenguaje propio de la minoría técnico-científica sirve perfectamente para comunicar experiencias científicas entre los estudiosos de una misma especialidad. Es, pues, un lenguaje internacional y basado en la terminología, idéntico en las diferentes lenguas aunque presente adaptaciones fonéticas a cada sistema;
• OBJETIVIDAD: es necesario utilizar una modalidad declarativa, no subjetiva ni contagiada por sentimientos u opiniones personales que hagan más atractivo el mensaje. Además, la ciencia emplea un lenguaje expositivo que busca la objetividad; por eso los términos son monosémicos, para representar lo más fielmente la observación y el análisis de fenómenos, procesos u objetos;
• DENOTACIÓN: expresa el significado de las palabras sin añadir notas cualitativas. Los lenguajes científicos y técnicos, que son unívocos y objetivos, evitan las palabras con muchos significados o cuya interpretación pueda variar según el contexto. Éste no puede modificar el vocabulario científico, pues supondría también violar el principio de coherencia;
• VERIFICABILIDAD: dado que la ciencia tiene que demostrar conocimientos, es necesario que las investigaciones y sus resultados aporten pruebas suficientes para justificar su veracidad. Por eso, se deben proporcionar testimonios que avalan su conformidad con la realidad;
• ARBITRARIEDAD: es la ausencia de una relación de necesidad entre el significante y el significado. Es decir, en los componentes de los mensajes técnico-científicos domina el carácter no natural del signo lingüístico. Así, la sociedad internacional, a través del trabajo de los investigadores, establece unas correspondencias entre significante y significado universales para este léxico, y emplea formas de comunicación que todos los estudiosos conocen y comparten. De todas formas, en el lenguaje científico ni el contexto, ni la situación ayudan a ls receptores a entender la asociación del significante y del significado de un determinado signo lingüístico, ya que es necesario aprender todos los signos-tecnicismo. De hecho, si no se conoce la terminología científica es imposible comprender este lenguaje;
• FUNCIONES LINGÜÍSTICAS DOMINANTES: son las siguientes:
1. SIMBÓLICA O REFERENCIAL, ya que los textos científicos tienen carácter denotativo;
2. METALINGÜÍSTICA, puesto que es necesario explicar la abundancia de términos y conceptos científicos;
3. CONATIVA, dado que muchos textos científicos tratan de informar a los receptores y convencerles a que hagan algo (véase, por ejemplo, los folletos que acompañan a los medicinales);

• FORMALIZACIÓN: es necesaria para establecer un intento de exactitud, en el que no se permite la ambigüedad. La formalización implica el utilizo de signos lógicos y de otros signos llamados variables, representados por letras o datod incluidos entre paréntesis. Además, la formalización produce terminologías que tienen un significado designativo y una definición explícita;
• COHERENCIA: el carácter universal de este lenguaje requiere que, si al principio de un texto se emplean términos con un significado o un valor definido, se mantengan hasta el final, para conseguir la precisión y la claridad del mensaje;
• ADECUACIÓN Y ELEGANCIA: estos textos exigen una adecuación y un cuidado formal mucho mayor que los demás tipos de textos.

– LA ORDENACIÓN DEL DISCURSO CIENTÍFICO

La búsqueda de claridad hace necesaria la ordenación de estos textos para facilitar su comprensión. Por esta razón, hay que distinguir las partes que forman dichos mensajes. Por ejemplo, en las ciencias empíricas la operación lógica más frecuente es la inferencia, por la que se sacan nuevas informaciones de datos que ya se conocen; de ahí que en estos mensajes aparezcan muchos enlaces causales y consecutivos.
A pesar de eso, los textos de la ciencia se pueden ordenar según el tipo de eje (expositivo, descriptivo o argumentativo) que los rige, aunque es posible que en un texto haya mezclas de los tres ejes.

– TEXTOS EXPOSITIVOS

Son textos muy minuciosos, que pretenden explicar una experiencia. Suelen tener la estructura del informe: en primer lugar, se plantea una hipótesis; después se describen en detalle las experiencias; por último, se expresan las conclusiones, que afirman y refuerzan la exposición, o bien que abren nuevas vías de investigación.
Estos textos, que contienen explicaciones teóricas, son ricos en neologismos, ya que tienen que expresar conceptos nuevos.

– TEXTOS DESCRIPTIVOS

Pertenecen más bien a los textos técnicos, ya que éstos tratan del uso de un instrumento que requiere operaciones prefijadas. No obstante, la finalidad de los textos de ciencias como la Biología o la Anatomía también es práctica, pues del conocimiento de los distintos órganos de un ser se puede actuar sobre ellos con más acierto.
Este tipo de texto suele aparecer mezclado con el expositivo; cuando se expone una experiencia, se realizan también las descripciones pertinentes.

– TEXTOS ARGUMENTATIVOS

Sirven para discutir una teoría o una tesis acerca de una experiencia o fenómeno, o la aplicación de un instrumento.
Estos textos tienen la siguiente estructura:
A.PLANTEAMIENTO, en el que se expresa la situación de partida de lo que se va a exponer;
B.LIMITACIÓN, para establecer el campo de investigación;
C.EXPOSICIÓN Y DEMOSTRACIÓN de la tesis o idea, contrastándola con ideas o teorías contrarias;
D.CONCLUSIÓN que ratifica la hipótesis inicial.

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